Sobre Izumozaki (primera parte): la soledad

Los estudiantes de nihonga, desde segundo año, tienen que asistir a un campamento que cambia de lugar en cada ocasión, pero que normalmente se trata de un pueblo recóndito que nadie conoce y que nisiquiera aparece en la aplicación cities where you have been de Facebook (pues teniendo en cuenta de que Quillota aparece, estos lugares deben ser muy remotos). Como ahora estoy en segundo año, me tocó mi primera ida en la prefectura de Niigata, en un pueblo costero llamado Izumozaki, en el que estuve la primera semana de este mes.

Izumozaki esta lleno de lugares que parecen postales y mira hacia un mar blanco e infinito que me dio cierta nostalgia, pues hace tiempo que no podia sentir esa infinitud y presenciar un mar virgen. Lo único parecido a mar que tengo cerca desde donde vivo es el agua de Tokyo, atrapada entre varias islas artificiales y su modernidad. En sí puede ser muy romantico y animesco, pero no es lo que uno busca cuando quiere ver mar. Por esa razon, para recluirse a pintar, este pueblo es sin duda un lugar perfecto, aunque tiene ciertos detalles como que hay solo una convenience store en todo el sector y se encuentra lejos. Aunque, por suerte también había un minimercado en la planta baja del ryokan en el que me estaba alojando, lo cual salvó mi necesidad de alimentos poco saludables, alcohol y productos varios, en el que había un tío conversador que se reía cuando regresaba de la jornada con las manos llenas de tinta (pues estaba dibujando con plumilla en un intento de rebelación contra esa costumbre de hacer todo igual a los demás que hay en mi carrera, intento que extrañamente dio cierto resultado). Por lo demás, el ryokan u hostal era bastante cómodo. Cuatro personas por habitación y bastante libertad de acción, entiéndase como volverse inmediatamente a dormir después del madrugador desayuno a las siete de la mañana , pues quién rayos desayuna a esa hora? Claro que, por ser precisamente ryokan, también se contaba con la inconveniencia de tener que bañarse con las compañeras de clase de uno, cosa que obviamente daba cuenta de mi condición de gaijin. Lo soporté con bastante estoicismo, pero las últimas veces solo me duchaba rápidamente y escapaba del lugar. Hay cosas del wafuu que no voy a transar con nada, aunque sí se debe reconocer que el ambiente de esas ocasiones es muy natural y no hay muchas razones para sentirse avergonzado.

No parecía haber muchos puntos en contra, pero la verdad es que al final del segundo día me comenzaron a dar ganas de volver a mi casa. Olvidando el hecho de que por ir a este campamento sacrifiqué el viajar a Sudamérica, e ignorando también que casi me quedo sin dinero para pagar la renta por los altos costos de esta travesía obligatoria, si me ponía en plan optimista, podría decir sí, tengo la oportunidad de visitar un lugar que no cualquier extranjero (y japonés tambien) visita, ser parte de la hermosa irrealidad de un Japón no tocado por los avances de este mundo, bajo un contexto tan ridículo como extraño, el ser estudiante de nihonga. Y de hecho soy optimista y estoy feliz de haber podido conocer Izumozaki. Lo que me produjo los deseos de querer volverme fue el aislamiento -no geográfico, si no social. El dormir en la misma habitación de mis compañeras fue una buena excusa para hablar con ellas la mayoría de las cosas que nunca se hablaron todo el año pasado -una de las causas de mi creciente depresión- es decir, conversaciones cotidianas. Por ese lugar estábamos ganando. Pero aparte de el par de ellas que me hablaba, mis conversaciones con mis otros compañeros y senpais eran siempre las mismas. ¿En tu país comen pescado crudo? /¿Cuánto tiempo llevas en Japón? / ¿Cuál es la bebida alcohólica de tu país? / ¿Tu país es mas cálido que Japón, no? (cualquier lugar de Sudamérica= exuberante selva tropical) a lo que respondía, tratando de parecer indulgente no, mi país es el que está más cerca de la Antártida, ejem. Y es verdad que si uno conoce a alguien de otras tierras hace esa clase de preguntas, pero si se considera a ese individuo como una persona igual a uno, la conversación avanza, no se detiene ahí. En mi caso la mayoría de las veces se terminaba ahí. Contestadas las preguntas acerca de mi exótico pais, terminado mi número del show, los demás japoneses se giran a hablar con otros japoneses sobre cosas en las que yo también podría participar normalmente, pero que se supone que como soy extranjera no debería conocer o saber. Con suerte pude hablar un poco sobre manga con un sempai, cosa que si ocurre es un afortunado pretexto para alargar un poco más la conversación. Pero la mayoría abren sus ojos y exclaman gran sorpresa ante el hecho de que lea manga y que en mi niñez me haya criado con la mayoría de los dibujos animados que ellos vieron. Para ellos es imposible, pareciera que escucharan una mentira cuando les digo que muchos de los animes que se pasaron y se pasan tienen su versión en español y que los niños están igual de locos por ellos que los niños de aquí. No entiendo por qué se sorprenden tanto. Ni que vivieran en una isla (mal chiste). Pero aun así, con las herramientas de información que hay hoy en día, nos es posible saber que ocurre en todos lados, sólo basta con poner el título de un manga en wikipedia para saber qué editoriales de qué paises lo han tomado, pero estos hechos no existen para los japoneses, los extranjeros son extraterrestres y nuestras vidas no tienen puntos que se crucen.

Y por eso quería volverme. En mi departamento lo más probable es que no hablase con personas cara a cara durante días y semanas, pero como esa soledad es más pura, más definida, es más fácil de soportar. Es horrible estar solo en medio de muchos. Pero la mayoría le echa la culpa al aislado, no a aquellos que aíslan.

Sin embargo, aunque me hubiese dejado llevar por la desesperación y tomado un tren hasta la prefectura en la que vivo, me hubiese costado otra pequeña fortuna y no podía costearme aquello. Así que me concentré en lo que habia ido a hacer, en dibujar, y me escondí en un pequeño templo Inari en el que pasaba todo el día, hasta que se oscurecía. Aquel templo era un lugar hermoso y abandonado. Cuando uno de mis profesores me encontró ahí por casualidad me dijo que estaba en un lugar tenebroso, que en la noche podian aparecer youkai. También, mientras estaba sentada en el punto más alto del lugar, podía ver pasar granjeros, muy viejitos algunos, que de vez en cuando se daban cuenta de mí y me saludaban. En uno de los últimos días un par de niñitas como de unos diez años, subieron hasta donde yo estaba y se sentaron a mi lado a verme dibujar. Me conversaron bastante, de si que conocía tal o cual juego y cuando les dije que era extranjera no me creyeron a pesar de mi obvio acento y apariencia, pero no dejaron de hablarme. Me contaron acerca del terremoto que hubo en la zona el año pasado, que el templo en el que estábamos se había derrumbado en parte (habían muchos faroles de piedra hechos pedazos en el piso) y que estaban haciendo cuando sucedió.  Fue muy extraño. Recuerdo bien haber visto en las noticias acerca del terremoto, el cual hizo que explotase una planta eléctrica nuclear, pero los hechos se me hacían lejanos, casi ficticios. El que estas niñas me hayan contado esto sin razón alguna me hizo sentir que realmente estaba en aquel pueblo llamado Izumozaki, que no estaba presenciando un silencioso documental-y es que esto se llama compartir con los demás. No se que sucederá cuando estas chicas crezcan, pero les agradezco por ese pequeño momento en el que traspasaron las barreras de mi soledad. Aunque ahora que lo vuelvo a recordar me dió una especie de melancolía.

7 comentarios para “Sobre Izumozaki (primera parte): la soledad”

  1. (Quemaste el tatami o_o, que paso??)

    “Pero la mayoria le echa la culpa al aislado, no a aquellos que aislan”
    Esto es algo realmente cierto. Personalmete no me considero una persona aislada por el resto, mas bien soy yo quien se cansa de hablar mucho rato =p (aunque si, depende con quien, jaja) pero ese aislamiento debe ser algo realmente sofocante.
    Y si, los japoneses viven realmente e una isla, tanto fisica como cultural…bueno, no voy a generalizar porque cada persona es diferente pero, creo que en su mayoria, por las experiencias que has comentado y que he leido de otras personas, suelen pensar que no hay nada en comun con los extrangeros. Se que eso no es cierto porque yo tambien soy re-otaku y tabien me crie viendo desde candy candy, sailor moon llegando a series que son nuevas en japon (y si, leyendo manga al mismo par que aparecen los capitulos alla xD) En fin, como decias, eso no es tan dificil de darse cuenta, pero ellos como que no se dan cuenta porque no les interesa mucho. Aunque eso es extraño…al saber que en colombia tambien eran refanaticos de 31 minutos y en uchas partes del mundo me dio un extraño orgullo nacionalista, jaja xD. En fin…

    Mmmm….al final los niños son los seres mas sociables…
    yer esperando en el doctor tabien habia ua niña pequeña, no sabia hablar aun pero ahi estuvo jugando con una revista y haciendome caras chistosas… debe ser porque a esa edad no estan machados con prejuicios…

    Que tiernas las niñas y los campesinos, la gente mas sencilla es la gente que mas alegra muchas vecs… me acuerdo cuando chica me encantaba ir a la feria porque la gente trabajaba alegre, siempre tirando la talla y ademas -como uno ra chica- te regalaban frutas xD o cuado compraba laminitas de DBZ me hacian descuetos y atenciones, jajajaj xD (seehhh, a esa edad conseguir alo de anime era dificil, videos en la feria o cosas que no se como se conseguian, pero nada de internet =P)

    Cuando pienso en esa gente o en los campesios de allá me acuerdo de Totoro, me imagino ese abiente…

    El lugar se ve que realmente es hermoso
    gracia spor compartir tu opinion y porque no decirlo, tu experiencia y tu dolor tambien…tu experiencia le puede ser muy util a muchas personas de seguro.
    Yo tampoco tengo la clave para luchar contra a soledad pero aqui tamos, no tas sola

  2. que horror lo de los baños publicos, imagino lo incomodo que debe ser >__<

  3. ajaj claro oneesan como dice la neko.. no tas sola ^^

    y pues… wah… realmente fue genial dicho texto tienes dote de escritore neh..!

    como decias el maestro Jesus sed como niños
    la soledad es algo tan complicado a veces que carocme las fuerzas mas intenzas y las llamas mas ardientes…

    pero tambien se transforma en la media gasolina si se sabe ocupar.. es una arma de doble filo… algo cruda y amarga cuando no se busca… !

    aun asi.. me causo demasiado sentimienntos el leer tu post…
    algo inherente a todos nosotros los hombres el comunicarse >___< !!

  4. algo inherente a todos nosotros los hombres el comunicarse >___< !!

  5. pucha escribi el medio post inspirador y esta cuestion me corto todo ¬___¬ que injusto

    y yo que me habia inspirado n u.ú arg!

  6. Hay de todo en la viña del señor XP (para no generalizar lo que dire hehe)…creo que el aislamiento que se genera por los demas, aveces es porque tienen demasiados prejuicios y esto los limita. Quizas es por esto que los niños al tener una mente más libre no se preocupan por el “que diran” etc (en general prejuicios). En fin… recuerda que no estas sola por completo, desde chilito tienes una amiga y alguien con quien hablar (ya sea por post o cuando se da la oportunidad de encontrarse por msn XD)

    Por cierto, las fotos estan geniales *_*
    harto animo!! saludos!!! ^__^

  7. Fascinante. Por dios que esto da para un gran libro, sí que sí.

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