Archivos para sociedad japonesa

Siete frases célebres de gente común (bonus track)

Publicado en Bunka con etiquetas , el Julio 17, 2009 por azuma

1. “En Japón, la gente no habla dentro de los trenes por que está cansada de las relaciones humanas.” (compañero de clase, en un seminario sobre comunicación intercultural)

2. “La Universidad no es un hospital y los estudiantes no son clientes.” (respuesta del rector de la Facultad de Arte, al escuchar los problemas de quien escribe este blog)

3. “Las cosas son eternas mientras pienses que lo son.” (sicóloga de la universidad ante un ataque de pánico)

4.  “¿Eres sádica o masoquista?” (pregunta de una compañera de clase en una conversación casual)

5. “La melancolía es una cosa que se lleva en los genes” (una amiga)

6. “Tienes que mostrarte alegre porque eres mujer.” (el dueño de una convenience store en la que quise trabajar, dándome instrucciones).

7. “¡El que dos estudiantes de primaria se besen es un problema moral!” (la misma amiga anterior, mientras veíamos una escena como la relatada en una película.)

En casa de herrero cuchillo de palo

Publicado en Bunka, Manga/Anime con etiquetas , , , el Febrero 26, 2009 por azuma

Una de las revistas más famosas de cosplay, la Cosmode japonesa, tiene una sección en donde siempre salen pequeñas anécdotas de diversas personas que comparten esta práctica, normalmente relatando momentos graciosos o inusuales que ocurrieron durante eventos o sesiones de fotos. Es una de las partes de la revista que disfruto bastante, pues normalmente me río y me identifico con la serie de tallas que suelen suceder. Aunque en la revista número 25 fue un poco diferente. La sección de esta edición está titulada como “tus modales del pasado: la habitación del arrepentimiento“, y es una compilación de historias de cosplayers arrepentidos por sus malas maneras. Lo interesante de esto, por supuesto, es que aquello entendido por malas maneras es un asunto bastante relativo y considerar estas cosas como una equivocación puede resultar impensable para los practicantes de este hobbie en occidente.

Por eso me dediqué a traducir las citas más memorables de esta lista de errores:

Cuando empecé a hacer cosplay, fui una vez a un evento donde se hallaba mi actor favorito. Me vestí como el personaje que él hacía en una serie (con uniforme escolar). Ahora que lo pienso he cometido un acto totalmente irrespetuoso.” —nota de Azuma: no sabía que expresar admiración era una falta de respeto.

A pesar de que había una sala para cambiarse, necesitaba usar el espejo y fui al baño.” —nota de Azuma: personalmente encuentro esas salas muy incómodas.

Fui a hacer purikura mientras estaba con mi disfraz.”

No podía encontrar una parte de mi traje y saqué todas las cosas de mi bolso. Ahora que lo pienso causé muchas molestias.”

En el tren de vuelta hice mucho ruido con mis amigos. Ahora estoy sumamente arrepentida.” —nota de Azuma: hablar es una necesidad humana.

(en caracteres de gran tamaño) “Fui al convenience store mientras estaba con mi disfraz!” —nota de Azuma: yo recuerdo haber ido a un supermercado con mi disfraz. No en Japón, por supuesto.

Saqué fotos sin preguntar.” —nota de Azuma: a menos que fuese un pervertido, personalmente no me importa que me saquen fotos. Pienso que si eso sucede uno debería sentirse halagado.

El hacer una escena de personajes hombres en una actitud anormal en frente de otras personas, fue una terrible idea. Realmente pido disculpas.” —nota de Azuma: me gustaría saber cuál fue esta actitud anormal.

Etcétera.

Complementando estas terribles confesiones, están los consejos de los senpais en este arte:

No creas que tú puedes hacer algo sólamente por que se lo viste hacer a otra persona.” —nota de Azuma: el mensaje subliminal de esto es “tener valor para expresarse es un crimen”. =P.

El ser principiante no es una excusa para equivocarse.” —nota de Azuma: había olvidado que esta era la tierra del seppuku.

Como el cosplay es una práctica que comúnmente es mal mirada, hay que actuar con mucha responsabilidad al respecto. Dependiendo de cómo actuemos se decidirá el futuro del cosplay. No hay que olvidar el sentido común.” —nota de Azuma: puedo entender esto, pero me parece que el futuro del cosplay no es un asunto tan serio. El que lo quiere hacer lo hace, punto. Me parece triste que la diversión deba tener tantas regulaciones innecesarias.

Recomendaría que, si quieres empezar en este mundo, sería bueno que primero comenzaras a sacar fotos a los demás con tu ropa normal. Después de ver cómo son las cosas desde afuera, estarías habilitado para hacer tu debut“. —nota de Azuma: ¿qué, acaso el cosplay es un arte marcial?!

Afuera, en el mundo, debemos convertirnos en personas comunes!.”

Estar en lugares públicos con el disfraz es algo preocupante. Después nos juzgan a todos, así que eso deberían evitarlo a toda costa!.”—nota de Azuma: entonces el cosplay no tendría razón de ser.

En fin,  las reglas en cuanto a hacer cosplay en este país son un asunto que se ha hablado a menudo y por lo cual se rompen la cabeza algunos occidentales, por lo que esto en realidad no es nada del otro mundo. Estoy a favor de la seriedad en cuanto a llevar el cosplay como un asunto personal, o incluso si se quiere, como una forma de arte en la que existe extrema preocupación en su elaboración y preparación, dando a veces hermosos resultados que pueden resultar inspiradores. Eso admiro y celebro de los cosplayers japoneses. Pero esto es una forma de entretenimiento, se lleve como se lleve a cabo. Aunque obviamente no hay que olvidar que, la diversión, el atreverse a mantener la propia individualidad y la transgresión de reglas, son cosas que en este sito van de la mano. El cosplay para los otakus japoneses es como ese grito ahogado de la personalidad, que como aquel disfraz que sólo puede ser usado por unas pocas horas, tiene derecho a expresarse en momentos limitados y si se sigue las reglas, claro está.

Sí, los otakus tienen la culpa

Publicado en Bunka con etiquetas , , , el Junio 10, 2008 por azuma

El domingo pasado, cuando me desperté y encendí el televisor, me encontré con una noticia terrible. En el mediodía de aquel día un hombre condujo un camión por la calle central del barrio de Akihabara y lo estrelló -intencionalmente- contra varios peatones. Luego de destruir el vehículo, se bajo de él y, cuchillo en mano, apuñaló a otros transeúntes más. Obviamente el escándalo se armó y a pesar de que el hombre hizo ademán de huir, fué atrapado instantes después en una calle lateral por la policía, para ser posteriormente arrestado. Todo hubiese terminado ahí, pero lamentablemente siete personas perdieron la vida y otras diez quedaron gravemente heridas. Entre ellos un padre y un hijo que habían salido a comprar accesorios de computador, o una chica universitaria que transitaba por ahí. Gente como uno. Aquello me heló el cuerpo. El lugar del hecho estaba frente a una tienda que frecuento mucho, y donde terminaron atrapando a este delincuente estaba a pocas cuadras de una jugetería a la que siempre voy.

No quiero sonar morbosa con este post, porque ya le han dado suficiente tarro a este hecho en las noticias. Pero Akihabara es un lugar al que voy bastante y en el que podía caminar sin cuidado. Se supone que esto era Japón, no cualquier ciudad de Latinoamérica, donde uno camina abrazado a su mochila porque si no desaparece. Pero lo peor de todo esto es que esta masacre no fue un asalto por dinero. Cuando el hombre en cuestión fue arrestado, dijo sus razones: “Estaba cansado de mi vida. Queria matar a alguien, a quien fuera. No soy alguien necesario para nadie. Por eso, cometiendo asesinato, llamaría la atencion de las personas…”

En Latinoamérica también puede suceder que un tipo vaya y apuñale a decenas de personas, pero probablemente sería porque está bajo los efectos de las drogas o pretende robar objetos de valor. Allá no puedo caminar en la noche como camino por aquí, tampoco puedo perder mi billetera y esperar que alguien me la devuelva, pero aún así, no puedo dejar de impresionarme. Nuestros países no se encuentran en buenas condiciones, aún estamos a siglos de acabar con la pobreza y la corrupción, pero en este país del primer mundo, donde la miseria no es tan evidente y donde los servicios funcionan, la sociedad esta podrida en un estado tan profundo que llega a dar escalofríos.

El hombre en cuestión era un funcionario de una empresa de automóviles que tenía buena reputacion en su trabajo, una persona x entre todos los japoneses x que viven en este país. Solamente sucedió que, lamentablemente, esta persona se cansó de ser x, pero como la sociedad no esta construída para personas no x, no había salida posible. Entonces sucedió lo que sucedió. No es que esté defendiendo a este hombre precisamente, pero lo que pasó es el efecto de lo que produce la sociedad de este país. Ahora, en las noticias y los matinales dan especiales en donde los invitados son especialistas en la materia, donde revisan el blog que el hombre poseía, y resaltan, ojo, el tipo es un otaku. Ahhh, claro. Ahí esta la culpa de todos los males. Después comentan sobre como ha cambiado Akihabara en este ultimo tiempo y la indecencia que abunda por ahí (como las maids repartiendo publicidad de sus respectivos cafés). Luego una residente cercana opina, “sí, antes no era así, ahora está lleno de inmorales”. Y a esa opinión luego se le unen varias parecidas.

Yo me considero otaku, y sí, tambien me meto en los callejones del famoso barrio a buscar figuras de acción, cds raros, merchandising de anime, etc. También he ido a un maid cafe y fue una experiencia divertida. Tampoco quiero decir que celebro todo lo que compone la cultura otaku, porque hay cosas que me dan y seguiran dando escalofríos, como las muchachas que hacen service para todos los transeúntes dejando que les tomen fotos a lo que hay debajo de sus faldas porque es kawaii. Pero es injusto que le echen la culpa a esto y escondan la verdad. En ningún momento han hablado de cómo las personas se sienten viviendo en esta sociedad, porque todos, excepto este hombre, son personas decentes con una vida decente, ¿no?. Nadie quiere sacar a la luz los pedazos de sus vidas podridas, todos esperan hasta que el tiempo no pueda más y no quede otra que explotar. Y por eso, no puedo dejar de pensar con profunda tristeza en la vida de este hombre.

¿Este es el Japón que admiran ustedes?